¿Cómo nació la editorial Feltrinelli?

Giangiacomo_Feltrinelli

Carlo Feltrinelli, hijo del fundador de una de las editoriales más prestigiosas de Italia, largamente identificada con el Partido Comunista Italiano, lo recuerda así en algunos párrafos de Senior Service. Biografía de un editor, donde traza el retrato de su padre. 

“A última hora de la tarde del sábado 18 de junio de 1955, cuatro jóvenes y una chica se reúnen a pocos pasos de la Piazza della Sala, en un bar de Via Manzoni. Uno de ellos es editor y cumple 29 años esa misma noche. Los otros tres jóvenes son redactores que trabajan para él , y la chica es la voluntariosa secretaria, intérprete, cajera y telefonista, que se pasea siempre con la máquina de estenotipia, tan cara como superflua, recién traída de Estados Unidos, bajo el brazo. El pequeño grupo decide hacer un brindis: “¡Por los primeros libros de la editorial!”.

Los dos volúmenes recién salidos de la imprenta son El flagelo de la esvástica, de Lord Russell de Liverpool (traducido por un miembro del departamento de edición, un tal Luciano Bianciardi), y la Autobiografía de Jawaharlal Nehru. (…)

Los que están en el bar de Via Manzoni saben muy bien que eso es sólo el comienzo, que las dificultades vendrán ahora, que el mundo puede imprimir dos libros, pero que después hay que tener ideas y medios para seguir, y también suerte. Con la suerte no basta flirtear.

Todos, editor incluido, han trabajado antes en otro proyecto común: la “Universale Economica del Canguro”, una colección de libros de bolsillo de bajo costo y precio económico (100 liras) iniciada en los primeros años de la posguerra, en 1949 para ser exactos, por un diario de la tarde, el Milano Sera, establecido en los muy fascistas antiguos locales de la publicación Popolo d’Italia. (…) El primer impacto de la “Universale Economica del Canguro” es notable: los lectores responden favorablemente, se hacen tiradas de hasta 35.000 ejemplares. El ritmo de las publicaciones impone enseguida un ritmo de trabajo regular, con un nombre y una razón social: Cooperativa del Libro Popolare: se la conoce como “Colip”, todo el mundo la llama así. (…) Entre los miembros de la nueva editorial está un jovencísimo Giangiacomo Feltrinelli, ya apasionado por el papel impreso. Su presencia en la cooperativa, al principio como simple socio financiero, se transforma enseguida en una participación más amplia, sobre todo cuando las cosas toman un cariz menos favorable. De hecho, después del entusiasmo inicial, se dan cuenta de que algo no funciona. Los libreros ganan poco con los títulos de la Universale, el precio es demasiado bajo. Las ventas caen en picado en pocos meses. La situación parece empeorar peligrosamente hasta que, in extremis, se solicita la intervención de mi padre para evitar lo peor; de este modo se vio directamente implicado en la gestión. Estamos a finales de 1950. (…)

A comienzos de 1954, tras llegar con mucho esfuerzo a la meta de los doscientos títulos, la colección “Universale Economica del Canguro” da un salto todavía mayor: suspende las publicaciones y nace la empresa Giangiacomo Feltrinelli Editore.

 

La inconcebible abstracción

El argentino, a diferencia de los americanos del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse a la circunstancia de que, en este país, los gobiernos suelen ser pésimos o al hecho general de que el Estado es una inconcebible abstracción*. Lo cierto es que el argentino es un individuo , no un ciudadano.

* El Estado es impersonal: el argentino solo concibe una relación personal. Por eso, para él, robar dinero público no es un crimen. Compruebo un hecho, no lo justifico o excuso.

Jorge Luis Borges, Otras inquisiciones. 

¿Cómo se traducen los “cholos” en las novelas de Vargas Llosa?

El tema de la traducción se aborda en el libro Conversación en Princeton con Rubén Gallo, que reúne charlas de Vargas Llosa con alumnos, debates y clases sobre la novela y otras cuestiones literarias. Al llegar a la traducción, plantea Rubén Gallo:

“Aquí en Princeton Jennifer Shyue está investigando la correspondencia que sostuviste con (Gregory) Rabassa sobre la traducción de la palabra cholo. Jennifer ¿podrías contarnos más?

JENNIFER SHYUE: En una carta fechada el 28 de febrero de 1972, que está en los archivos de Princeton, Gregory Rabassa explica cómo decidió traducir cholo cuando preparaba la versión en inglés de Conversación en La Catedral. “La palabra cholo -escribe Rabassa- es difícil y opto por una variación, algunas veces subrayando su sentido racial con “half-breed” y otras veces el sentido social, con “peasant“. A veces se pueden combinar las dos con “peasant half-breed” o “half-breed peasant” si la situación exige más fuerza”.

Me interesa este ejemplo porque en inglés half-breed y peasant cambian completamente el registro que tiene, para un lector hispanohablante, la palabra cholo.

VMLL: Peasant no me parece una buena solución porque cholo no quiere decir “campesino”. El significado de esa palabra depende mucho de quién la diga, a quién se la diga y de la entonación con que se diga. Cholo puede ser una palabra cariñosa. Mi mamá, por ejemplo, me decía “mi cholito”. Los enamorados también se dicen “cholita” y “cholito”. Ahora, dicho por un blanco, cholo puede ser un insulto, una manera de recordarle a alguien que no es blanco. El significado original de cholo es “mestizo”. Pero hay muchos matices. Un insulto muy frecuente y muy racista es “cholo de mierda”, que sería una manera de decir “tú no eres blanco, tú eres un indio o casi un indio”. Sin embargo, al decir “cholito”, “mi cholito lindo”, o “mi cholita linda”, la palabra se transforma en su opuesto y expresa afecto, cariño.

Además, siempre se puede ser el cholo de alguien. En el Perú de mi infancia, el dinero blanqueaba a las personas y la pobreza las acholaba. Un blanco que vivía muy pobremente se acholaba, porque el cholo se asociaba con los sectores humildes de la sociedad. Un señor rico difícilmente podía ser cholo, excepto si estaba entre otros ricos. El racismo esta lleno de sutilezas, de complejidades. Hay que ver en qué forma y en qué contexto se utiliza la palabra cholo. Es muy difícil de traducir, efectivamente. No tiene una sola traducción en inglés sino varias”.

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El Delta de Roberto Arlt

tigreA media hora de lancha del Tigre cuando ya desaparecen las casas de juguete destinadas al “week end” de la metrópoli, y las hileras de árboles para madera o frutales suceden a los jardines de holgorio, de tanto en tanto se hace visible entre la maleza de un huerto silvestre una casona de madera con techo de cinc, o una casona con estructura de tirantes y paredes de barro, o también una vivienda moderna de cemento armado, cuyo descanso se abre al río sobre una escalera de recibimiento. En los tres casos, la vivienda de barro, de madera o de material está cargada sobre puntales, los que dejan libre un entresuelo por el que puede caminar sin obstáculos un hombre de elevada estatura.

Los penachos de los álamos, el abanico de las palmeras, el jopo verde de los sauces, teje en hedor de la casona un africano nicho de sombra. Abajo, las manchas en siete tonos de rojo de los malvones y las tazas blancas de las calas, componen con los vinosos rosales silvestres, la infatigable y repetida policromía de las islas en las que los ojos no se cansan de extasiarse. El aire está perennemente embalsamado en la dulzona frescura de la madreselva y el jazmín, multitudes de pájaros charlan en la enramada, el nido de un hornero pende solitario de una horqueta y tandas de perros ladran a las lanchas que pasan.

De la costa al agua avanza un rústico muelle que permite desembarcar, una escalera de madera roída por el tiempo se sumerge en las aguas, y casi siempre para defender la orilla de las erosiones provocadas por los latigazos del río, a todo lo largo del frente de la casa se extiende un tablestacado, cuyos tablones de pino chicotean las olas cada vez que pasa una embarcación. Otras veces el tablestacado no es de tablones de pino, sino de troncos de sauce.

El espacio hueco dejado de la vivienda, casi siempre cerrado por un enrejado de listones, es despensa unas veces, depósito de envases de fruta otras, comedor para verano algunas, pero el paseante ve perderse el cubo encalado entre las manchas verdes y piensa:

-Ese es el rancho del isleño. Porque aparentemente la vivienda es un rancho como aparentemente el isleño es un hombre que vive primitivamente; pero, en realidad, la vivienda no es un rancho, sino una casa con sus divisiones distribuidas como lo requieren las necesidades del civilizado.

La casa tiene un comedorcocina inmenso, un dormitorio para los dueños y un cuarto para huéspedes. Sobre esta matriz invariable está edificada la vivienda de paredes de barro, la de muros de madera y la de cemento. (…)

A un costado del canal se eleva un tinglado donde se almacena la fruta para clasificarla y empacarla. Cuando no es la estación de trabajo, allí se guardan los pulverizadores, los arados, las palas. Rarísima vez se descubre entre las máquinas un camión o un tractor. Detrás de la casa se extiende la huerta y un gallinero, luego la ondulación de quinta que puede tener cinco, diez, quince hectáreas. Mayores de cincuenta hectáreas son raras.

Esta es la casa del hombre que todos los días tiene que luchar con la ferocidad del pequeño infierno verde de la isla.

El Mundo, 2 de diciembre de 1941 (en: Roberto Arlt. Aguafuertes del Delta. Eudeba).

 

Italia celebra sus parques literarios

mappa-724x1024El 22 de octubre Italia celebra la Jornada Nacional de los Parques Literarios, un evento que incluye visitas, paseos y otras iniciativas gratuitas para gratuitos para revivir la atmósfera y la sugestión de aquellos sitios donde nacieron los grandes poemas y novelas italianas.
La Jornada cuenta con el apoyo de la la red de la Sociedad Dante Alighieri: durante ese día, los parques literarios que custodian los recuerdos e inspiraciones de poetas y escritores de todos los tiempos abren al público con iniciativas que incluyen paseos, degustaciones, lecturas, exposiciones y representaciones teatrales.
El conjunto de acontecimientos previstos para ese domingo, durante el cual los parques literarios tendrán entrada gratuita, se puede consultar en www.parchiletterari.com.

Petrarca. En el parque dedicado a Petrarca, en Padua y en los Colli Euganei, los visitantes pueden descubrir lugares que inspiraron los versos del poeta aretino y las cartas apasionadas de los grandes poetas del romanticismo, desde el amor cortés de los trovadores provenzales a los poemas de Shelley, Byron y Foscolo.
En el parque se visitan oasis naturales, abadías, castillos, villas, termas y la casa del Francesco Petrarca en Arquá, última y amada morada del poeta. Por la tarde se prevén paseos literarios con la inauguración de algunas placas y una degustación final.

Eugenio Montale. En el parque consagrado a Eugenio Montale, en Cinque Terre (Liguria), se hallan todas las impresiones y huellas del poeta genovés, reconocido en 1975 con el Premio Nobel: el parque encierra el paisaje natural que inspiró al poeta, y que la Unesco reconoció como Patrimonio de la Humanidad.
Este espacio literario invita a caminar entre los pueblos de Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore, donde se hallan las mismas vistas y villas descritas por la sensibilidad del poeta: en particular Monterosso, donde tiene sede la célebre “casa de las dos palmeras” o la “pagoda amarillenta”, como Montale describía la casa donde pasaba sus vacaciones estivales.

Dante Alighieri. El parque literario “Las tierras de Dante” lleva hacia el descubrimiento de los pueblos y lugares donde vivió el Sumo Poeta. El itinerario abraza un territorio muy vasto, que va desde Florencia a Ravenna: sin embargo, es posible realizar paseos más breves.
El fin de semana del 21 y 22 de octubre un evento especial celebrará también los 750 años del nacimiento de Giotto, con un itinerario guiado hacia el descubrimiento de paisajes ricos en arte y cultura. En particular se visita Vicchio, donde está la casa natal de Giotto y un museo de arte sagrado dedicado al Beato Angelico.

Giosué Carducci. Un poco más al sur, en la provincia de Livorno, está el parque de Giosué Carducci, donde se encuentra intacta la atmósfera de los antiguos poblados -Castagneto Carducci, Bolgheri y Donoratico- descritos en los versos y cartas del poeta, Premio Nobel en 1906. “Aquel tramo de la Maremma que va de Cecina a San Vincenzo, es el círculo de mi juventud… las dulces colinas, el camino del vino, los bosques, los olivares, los pinares sombríos, el canto de las cigarras, las amplias playas sobre un mar cristalino”.

Pier Paolo Pasolini. En Ostia, cerca de Roma, el parque dedicado al escritor e intelectual romano Pier Paolo Pasolini se convirtió, tras años de abandono, el un lugar que conmemora el trágico fin del autor con un monumento realizado por el escultor Mario Rosati. El sitio se encuentra dentro del espléndido oasis natural protegido Lipu, que permite organizar excursiones en un entorno natural.

Gabriele D’Annunzio. A su vez en el parque dedicado a Gabriele D’Annunzio, en Anversa (Abruzzos), tendrá varias actividades en torno al pueblo, que domina el último tramo de las sugestivas gargantas del Sagitario, hoy una reserva natural. El sitio de la provincia del L’Aquila inspiró a muchos otros literatos, botánicos, artistas y viajeros; incluso el gráfico holandés Maurits Escher se inspiró en Castrovalva, antiguo pueblo a 820 metros de altura entre las gargantas, para sus visiones geométricas.

Carlo Levi. En el parque de Aliano (provincia de Matera, Basilicata) dedicado a Carlo Levi se reviven las emociones y lugares descritos en la novela Cristo se detuvo en Eboli: pasando por allí y sus alrededores se capta el sentimiento poético y el profundo amor del escritor por la tierra lucana y su gente. Incluso las leyendas de los brigantes, los lobos y las brujas son elementos que suscitan en el visitante las mismas emociones de maravilla y estupor que sintió Levi al comienzo de su confinamiento.

Otros parques. En Sicilia hay otros parques literarios: el de Caltanissetta, dedicado al dramaturgo siciliano Pier Maria Rosso de San Secondo, el de Aliminusa entre Cefalú y las Madonie, consagrado al poeta Giuseppe Giovanni Battaglia, y el de Polizzi Generosa, dedicado a Giuseppe Antonio Borgese.
Asimiso en Galtelli, Cerdeña, un parque literario recuerda a la Premio Nobel Grazia Deledda; y en Adda Nord se encuentra otro dedicado a Alessandro Manzoni, autor de Los novios.

David Lodge: del escritor y la computadora, e-mail e Internet

Quite a Good Time to Be Born es el libro autobiográfico del escritor y literato inglés David Lodge, aquel de Terapia y La caída del Museo Británico.  En el prólogo, Lodge reflexiona sobre los cambios vividos por un narrador de su tiempo.

En el mismo período (NDR: se refiere a los años 60) hubo varios desarrollos tecnológicos que transformaron la vida social y cultural, como el acceso ubicuo a la televisión, los viajes accesibles en avión, la píldora anticonceptiva y el microchip.

Esta última invención, que permitió la invención de la computadora personal, la laptop, Internet, el e-mail, los teléfonos móviles y los e-books, tuvo un efecto poderoso pero ambivalente en la producción literaria. Estas herramientas indudablemente facilitaron la tarea del escritor. La información que en el pasado solo podía hallarse después de horas o días de búsqueda en las librerías ahora puede obtenerse en segundos, oprimiendo algunas teclas, y los programas de procesamiento de texto hicieron de la revisión -que está en el verdadero corazón de la composición literaria- una tarea sin esfuerzo físico. Por otro lado, los mismos desarrollos ahora amenazan con disolver la conexión entre escribir como profesión y el libro como un commodity mecánicamente reproducible que existió desde la invención de la imprenta, y con volver obsoleto el sistema interconectado de editores, agentes, imprenteros, librerías y leyes de copyright que durante más de un siglo proveyeron un marco relativamente firme en el que los escritores desrrollaron su vocación y ganaron gracias a ella. Fui afortunado, creo, por haber pasado la mayor parte de mi carrera como escritor en ese entorno más estable.

(David Lodge. Quite a Good Time to Be Born, A Memoir: 1935-1975).

 

Inofensivo… o no tanto (Kertész)

Existe un ser del todo inofensivo cuando se te presenta a la vista, hasta el punto de que apenas notas su presencia y enseguida lo olvidas. Pero si de alguna manera acaba anidando en tu oído, empezará a evolucionar y saldrá del cascarón, por así decirlo, y he conocido casos en que se adentraba incluso en el cerebro y se expandía y se propagaba como los neumococos que penetran por la nariz del perro.
Un ser de este tipo es el vecino.

Imre Kertész. Fiasco. Narrativa del Acantilado

Toledo (Rainer Maria Rilke)

No cabe duda de que jamás podré decir cómo es esto de aquí, querida amiga (esto se reserva al lenguaje de los ángeles, con el que intentan comunicarse con los humanos), pero cuando le digo que esto sea así, que en realidad existe, ha de creerme, cueste lo que cueste. No se puede describir a nadie. Aquí no existe el azar: todo responde plenamente a una ley.
Esta extraordinaria presencia tiene todo el caracter sideral de los astros cuya proyección hacia afuera y cuya posición en el espacio es tal, que ahora comprendo la leyenda según la cual Dios, el cuarto día de la creación tomó en sus manos el sol y lo puso justo encima de Toledo. Ya he recorrido los diferentes lugares y me he empapado el alma con todo ello para retenerlo para siempre: los puentes, los dos puentes, este río y sobre él esta extensión abierta del paisaje abarcable a la mirada, que no es definitivo ni acabado, que aún está elaborándose. […]
Me duele no hallar el tono exacto para describir todo lo que he visto. Aquí, por primera vez, he imaginado que sería posible recorrer diariamente la ciudad para cuidar a los enfermos; atravesando esta ciudad todos los días, uno podría insinuarse en cualquier esquina y esfumarse en lo angosto de una callejuela. No hay forma de asomarse al “exterior”: todo está intensamente marcado por los límites que lo deslidan de lo de “fuera”…

(Rainer María Rilke. Cartas del vivir. Carta a M. von Thurn und Taxis. Obelisco)

“Nunca en el centro de la tapa de Gente”

(De Manuel Mujica Láinez al poeta Oscar Monesterolo)

Miraflores, San Isidro, 28 de noviembre de 1977

Querido Oscar:

Lo que resultó verdaderamente pintoresco fue el asunto de la tapa de la revista Gente para fin de año. Vinieron a buscarme un periodista, una modelo y una cantante de tangos, ambas aparentemente célebres, cuyos nombres ignoraré hasta que la revista salga. Allá nos aguardaban unos veinticinco famosos y un enjambre de fotógrafos y cronistas. Como yo he figurado ya en una de esas tapas, cuando el escándalo de Bomarzo, me ha enseñado la experiencia que por nada hay que situarse en el medio, porque como la tapa es doble, la doblan por el medio y al que va en el centro lo cortan por la mitad. Para algo sirve haber vivido. Me ofrecieron dicho centro que rechacé cortésmente a favor del ministro, pues se anunció que no era imposible que Martínez de Hoz llegara. Mientras lo esperábamos, dudando, trabé relación con algunos de mis colegas de los cuales conocía: al tenista Vilas, Amalita Fortabat (ejecutiva y millonaria), al pintor Berni, la bailarina Olga Ferri, el compositor García Morillo, dos de los Luthiers que admiro tanto, la espléndida actriz dramática María Rosa Gallo, Labruna (el de River Plate); una archicélebre vedette cuyo nombre no recuerdo, a quien naturalmente confundí con Libertad Leblanc, y a quien, para su horror le dije ¿cómo te va, Libertad? Migré, el de los teleteatros que nunca terminan y que gana fortuna con ellos; el gordo Porcel, personajes del box, del fútbol; un joven científico cordobés importante por haber descubierto que ciertos animales domésticos transmiten ignoro qué enfermedad, etc etc. La no Libertad Leblanc, que resultó ser Nélida Lobato, se equivocó, movida por la vanidad y se ubicó en el fatalísimo centro: yo, humilde y astuto, me corrí a la punta izquierda, espero que la mejor, detrás de Guillermo Vilas, sobre cuyo caliente hombro reposó mi mano…

(Alejandra Zina. Guillermo Korn. En primera persona. Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos)

† 7/10/1849 Edgar Allan Poe

El 7 de octubre de 1849 murió el cuentista norteamericano Edgar Allan Poe, célebre por sus cuentos de suspenso y terror pero también por sus poemas.

La causa de su muerte aún es discutida. Según Julio Cortázar, “se ha dicho que Poe, en los períodos de depresión derivados de una evidente debilidad cardíaca, acudía al alcohol como un estimulante imprescindible. Apenas bebía, su cerebro pagaba las consecuencias. Este círculo vicioso debió cerrarse otra vez a bordo durante la travesía a Baltimore. Los médicos le habían asegurado en Richmond que otra recaída sería fatal, y no se equivocaban”.

En este link se pueden leer más detalles sobre su fallecimiento y su funeral.

Davos (Thomas Mann)

Un modesto joven se dirigía en pleno verano desde Hamburgo, su ciudad natal, a Davos-Platz, en el cantón de los Grisones. Iba allí a hacer una visita de tres semanas…

-No, francamente no me parece que esto sea tan formidable -dijo Hans Castorp-. ¿Dónde están los glaciares, las cimas blancas y los gigantes de la montaña? Me parece que esas cosas no están tan arriba.

-Sí lo están- contestó Joachim-. Puedes ver, en casi todas partes, el límite de los árboles. Se perfila con una nitidez sorprendente; cuando los abetos se acaban, todo se acaba también; tras ellos, no hay nada más que rocas, como puedes ver. Al otro lado, a la derecha del Diente Negro, se distingue incluso un glaciar. ¿Ves el color azul? No es muy grande, pero es un glaciar auténtico, el glaciar de la Scaletta. El Pic Michel y el Tizenhorn, en aquella grieta (no puedes verlos desde aquí ), permanecen todo el año cubiertos de nieve.

-Nieves perpetuas- dijo Hans Castorp.

-Sí, perpetuas, si quieres. Todo está a gran altura, y nosotros mismos nos hallamos espantosamente elevados. Nada menos que mil seiscientos metros sobre el nivel del mar. De manera que las grandes alturas ya no nos lo parecen tanto.

-Sí, ¡qué ascensión! Sentía el corazón oprimido, te lo aseguro. ¡Mil seiscientos metros! Son casi cinco mil pies. En toda mi vida había estado tan arriba.

(Thomas Mann. La montaña mágica)

 

 

La obsesión del Nobel

Cuenta Rafael Cansinos Assens que el Nobel era una obsesión para muchos escritores, que debían movilizar a todos sus amigos para que enviaran pliegos de firmas solicitando la distinción. Liceos, universidades, centros regionales y academias debían acribillar a los académicos suecos pidiendo el premio para su candidato. Este, a su vez, debía juntar todos los recortes periodísticos acerca de sus obras, para que supieran en Suecia la importancia que tenían en las letras de su país.

Así lo venían haciendo Concha Espina (que hasta tenía libros traducidos al sueco) y Blanco-Fombona, sin saber que ese año [1926] ambos serían burlados: el Nobel fue para Grazia Deledda. Gran disgusto de Concha Espina, sobre todo porque se lo habían otorgado a una mujer, lo cual amargó aún más a la escritora española, que llamaba a la italiana “autora de cuentitos regionales”. A su vez Blanco-Fombona, sabiendo que Espina era su rival, la llamaba “vieja bruja, sacritanesca, ¡quererse medir conmigo!”.

La conspiración académica le quitó un año el Nobel a Salvador Rueda. La anécdota la contó A. Palacio Valdés: “Nos enteramos tiempo y lo impedimos: ‘¡Hombre, un panteísta, anticatólico..!'”. Y reflexiona Cansinos Assens: “¡Qué ganas de amargarse la vida de escritor, ya de por sí tan amarga. Sí, pero el millón de coronas…”.

(Fuente: Rafael Cansinos Assens)

El enigma ¿Nobél o Nóbel?

La semana de entrega de los premios Nobel trae siempre su vaivén de apuestas, sobre todo en materia de Literatura, una de las asignaturas más sujetas al falible pero apasionante juicio de la subjetividad.
La literatura, la poesía en particular, fue uno de los grandes intereses del joven Alfred Nobel en sus años de formación, junto con la química y la física que le fueran impartidas por profesores particulares, una práctica habitual de las familias pudientes de la época.
Este año 2017 el juego de apuestas ya está abierto: entre los favoritos están Ngugi Wa Thiong’o (Kenia), Haruki Murakami (Japón), Margaret Atwood (Canadá), Adonis (Siria).
Pero más allá del resultado cada entrega de los premios renueva una pequeña polémica fonética: ¿cómo se pronuncia el apellido Nobel? ¿Nóbel o Nobél, para poner por escrito -con perdón de las reglas- las formas grave y aguda que se reparten las preferencias, con amplia mayoría para la primera?
La respuesta habrá que buscarla en las fuentes: el apellido original de la familia era Nobelius (grave), que al ser acortado por su abuelo quedó en Nobel… agudo. Así se pronuncia en sueco (idioma en el que suena en realidad Nubél) y así lo manda su grafía en castellano (no se tildan palabras agudas que no terminen en n-s-vocal). Como mantel, cascabel, decibel.
Sin embargo, los académicos de la lengua “no dictan reglas, consagran usos”. Y el uso ampliamente extendido de Nóbel manda también su aceptación… aunque por aquí seguimos prefiriendo Nob(é)l.

Y para despedirnos, unos versos del propio Alfred Nobel, parte de su poema The Riddle (El enigma), que transcribimos en su versión en inglés.

You say I am a riddle – it may be
For all of us are riddles unexplained.
Begun in pain, in deeper torture ended,
This breathing clay what business has it here?
Some petty wants to chain us to the Earth,
Some lofty thoughts to lift us to the spheres,
And cheat us with that semblance of a soul
To dream of Immortality, till Time
O’er empty visions draws the closing veil,
And a new life begins – the life of worms,
Those hungry plunderers of the human breast.
For this Hope dwindles as we fathom Truth:
Forgotten to forget – and is that all?
To-day a man, with power to act and feel,
A mirror of the Universe, wherein
Creation’s centred rays combine to form
The focus of Intelligence; to-day
A heart so deeply loving that it seems
As if that band uniting soul to soul,
Were but Religion in a brighter form;
To-day all this – to-morrow a cold corpse,
A something worse than clay which stinks and rots.
Kind hands may strew their flowers, kind eyes may drop
A tear of pity o’er the buried dust;
But worms will feed long after friends are gone,
And, after all, what matters love of theirs
When all of us, that was, is at an end.

 

De ensueños y majadería

Cuenta Hermann Hesse que una vez recibió una carta de un librero de Berna, contándole que uno de sus clientes, obrero de Emmental, le había encargado su libro Ensueños. El librero se lo dio y a los pocos días vuelve el comprador con el libro, que le devolvió diciéndole: “Jamás cayó bajo mi vista tan reverenda majadería”.

(Fuente: Hermann Hesse. Cartas)

Lunes, 2 de octubre de 1961

 

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José Luis Sampedro (1917-2013)

 

De vez en cuando oía a la tía Chelo: “No permitiré que tú también te pierdas” (el “también” aludía a mi padre), “pide a la Virgen que te conserve siempre la pureza”, siempre obsesionada por la pureza, ¿qué sería eso?, “mientras más tiempo lo ignores, mejor”.

José Luis Sampedro, Octubre, octubre.